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viernes, 12 de noviembre de 2010

LA EDUCACION AMBIENTAL

INDICE

I.                Introducción…………………….................…….…3
II.             Objetivos:  ………………………………………..4-5
A.  Generales
B.  Específicos
III.        Marco teórico:……………………………….6-27
A.  Breve historia de la educación ambiental
B.  Perspectivas teóricas de la educación ambiental
C.   Educación ambiental hacia el desarrollo sostenible
D. Corrientes de la educación ambiental
E.  Educación ambiental en Honduras
IV.       Conclusiones………………………..………..28
V.  Recomendaciones…………………………...29
VI. Glosario………………………………………….30-31
VII. Bibliografía……………………………..……32
VIII. Anexos…………………………………………..33-41

I- INTRODUCCION
Desde tiempos remotos la tierra ha representado fuente de vida para el hombre, proveyéndolo de todo cuanto ha necesitado para subsistir. De esta manera el hombre ha explotado, y continúa haciéndolo, los recursos que le brinda la naturaleza, sin embargo en las tres últimas décadas se ha hecho evidente la explotación indiscriminada e inconsciente de los recursos naturales renovables y no renovables.
La tala y la pesca indiscriminada, el uso de artículos que deterioran la capa de ozono, la contaminación del aire y del agua son problemas actuales que afectan nuestro planeta y lo deterioran, influyendo directamente en nuestra calidad de vida, a lo que Gutiérrez (1995) afirma "la alteración ambiental por defecto de las acciones humanas en las sociedades industrializadas es un fenómeno de innegable vigencia".
El principal problema no radica solo en la explotación sino en la desinformación de las personas, quienes muchas veces tienen aptitudes apáticas hacia la conservación del ambiente por no conocer y concienciar la necesidad que cuidar la para el futuro. De esta forma, aunque sus raíces son antiguas, la educación ambiental, como la entendemos hoy en día, es un concepto relativamente nuevo que pasa a un primer plano a finales de los años sesenta.
Estos planteamientos alcanzan rápidamente un reconocimiento institucional. Así por ejemplo, en el ámbito internacional, ha sido la Organización de las Naciones Unidas, a través de sus organismos (UNESCO y PNUMA fundamentalmente), la principal impulsora de estudios y programas relativos a la educación ambiental. Sin embargo, no podemos reducir este proceso de desarrollo a su vertiente institucional. Es preciso reconocer el esfuerzo de innumerables entidades, organizaciones de carácter no gubernamental y educadores que han contribuido, a veces de forma anónima, no sólo a la conceptualización de la educación ambiental sino, sobre todo, a su puesta en práctica.


                                                                                                                                                             I.      OBJETIVOS

A.           objetivos  generales

Ø Conocer los orígenes, evolución y el impacto que ha tenido la Educación Ambiental a través de los tiempos y determinar la importancia que tiene actualmente en nuestra vida diaria.


,



Ø Incentivar  la participación en las personas para que desarrollen su sentido de responsabilidad y  que tomen conciencia de la  necesidad de prestar atención a los problemas del medio ambiente.
Objetivos específicos
Proporcionar los  conocimientos necesarios  para la comprensión de la estructura del medio ambiente.

Ø Contribuir con las personas y con los grupos sociales a adquirir una comprensión básica del medio ambiente en su totalidad.

Ø Concientizar a las personas para que adquieran un profundo interés por el medio ambiente, que los impulse a participar activamente en su protección y mejoramiento.

Ø Orientar y estimular la participación social en la toma de decisiones para demandar políticas eficaces en la conservación ambiental.


A.     BREVE HISTORIA DE LA EDUCACIÓN AMBIENTAL.

Los orígenes de la educación ambiental se sitúan en los años 70, la misma surge en el contexto de preocupación mundial ante la seria desestabilización de los sistemas naturales, lo cual pone en evidencia la insostenibilidad del paradigma de desarrollo industrial o "desarrollista", y lleva a la comunidad internacional al planteamiento de la necesidad de cambios en las ciencias, entre ellas, las ciencias de la educación, con el objetivo de darle respuesta a los crecientes y novedosos problemas que afronta la humanidad.
El concepto de educación ambiental no se ha mantenido estático, el mismo se ha modificado, precisamente en correspondencia con la evolución de la idea de medio ambiente. En un principio la atención se centró en cuestiones tales como la conservación de los recursos naturales, así como de los elementos físico - naturales que constituyen la base de nuestro medio, la protección de la flora y la fauna, etc. Paulatinamente se han incorporado a este concepto, las dimensiones tecnológicas, socioculturales, políticas y económicas, las cuales son fundamentales para entender las relaciones de la humanidad con su ambiente y así poder gestionar los recursos del mismo.
Aunque el término educación ambiental ya aparece en documentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia, la Educación y la Cultura (UNESCO), datados de 1965, no es hasta el año 1972, en Estocolmo, durante la Conferencia de la Naciones Unidas sobre el Medio Humano, cuando se reconoce oficialmente la existencia de este concepto y de su importancia para cambiar el modelo de desarrollo. Donde fue constituido el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), entidad coordinadora a escala internacional de las acciones a favor de la protección del entorno, incluida la educación ambiental.
En dicha conferencia, se crea el Programa Internacional de Educación Ambiental (PIEA), el cual, según Bedoy Víctor, 2002 "pretendía aunar esfuerzos y optimizar informaciones, recursos, materiales e investigaciones en materia de educación ambiental para extender el conocimiento de las aportaciones teóricas y prácticas que se iban produciendo en este campo de la ciencia".
A partir de ese momento, se han realizado diferentes eventos sobre el particular, que conforman lo que llamamos el debate ambiental, entre los que cabe destacar, El Coloquio Internacional sobre la Educación relativa al Medio Ambiente (Belgrado, 1975); La Conferencia Intergubernamental sobre Educación Ambiental, organizada por la UNESCO y el PNUMA en Tbilisi, antigua URSS, 1977; El Congreso sobre Educación y Formación Ambiental, Moscú, 1987; La Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, Río de Janeiro, 1992, la cual aportó importantes acuerdos internacionales, y documentos de relevancia, tales como la Agenda 21, en la que se dedica el capítulo 36, al fomento de la educación y a la reorientación de la misma hacia el desarrollo sostenible, la capacitación, y la toma de conciencia; paralelamente a la Cumbre de la Tierra se realizó el Foro Global Ciudadano de Río 92, en el cual se aprobaron 33 tratados uno de los cuales lleva por titulo Tratado de Educación Ambiental hacia Sociedades Sustentables y de Responsabilidad Global; El Congreso Iberoamericano de Educación Ambiental, Guadalajara (México, 1992) y La Cumbre Mundial de Desarrollo Sostenible (Río + 10), realizada en el año 2002, en Johannesburgo, Sudáfrica.

B.    PERSPECTIVA TEÓRICA DE LA EDUCACIÓN AMBIENTAL.

Durante siglos, la especie humana ha modificado el entorno en que vive para adaptarlo a sus necesidades, en esta relación sociedad – medio ambiente se han instituido valores que promueven una mentalidad de sometimiento del mismo, desarrollándose normas de uso que unidas a los avances científicos y tecnológicos que han dotado al hombre de un poder enorme de impacto sobre el entorno, han condicionado la acción depredadora de este sobre el medio, la cual ha sobrepasado los efectos locales, ya que los problemas derivados del conflicto sociedad – naturaleza, han cambiado las condiciones de vida del planeta, originando efectos nocivos que afectan la calidad de la vida en su conjunto.
Estos problemas ambientales surgen de las incompatibilidades existentes entre las cualidades biofísicas del entorno y las relaciones socioculturales actuantes sobre él, por tanto un análisis adecuado de estas dificultades deberá profundizar en una crítica del tipo de relación del hombre con su medio ambiente.
La educación ambiental debe entenderse como un proceso de aprendizaje que debe facilitar la comprensión de las realidades del medioambiente, del proceso socio histórico que ha conducido a su actual deterioro; que tiene como propósito que cada individuo posea una adecuada conciencia de dependencia y pertenencia con su entorno, que se sienta responsable de su uso y mantenimiento, y que sea capaz de tomar decisiones en este plano. La misma, "intenta proponer una nueva información que aumente los conocimientos sobre el medio ambiente y que de esta ampliación surja una reflexión que nos permita mejorar la calidad de vida, mejorando la calidad ambiental y que nos lleve necesariamente a una acción a favor del medio" Calvo y Corraliza (1997).
"La educación ambiental resulta clave para comprender las relaciones existentes entre los sistemas naturales y sociales, así como para conseguir una percepción más clara de la importancia de los factores socioculturales en la génesis de los problemas ambientales. En esta línea, debe impulsar la adquisición de la conciencia, los valores y los comportamientos que favorezcan la participación efectiva de la población en el proceso de toma de decisiones. La educación ambiental así entendida puede y debe ser un factor estratégico que incida en el modelo de desarrollo establecido para reorientarlo hacia la sostenibilidad y la equidad". Martínez, Jose Félix, 2001.
La educación ambiental, por tanto constituye una herramienta que persigue mejorar las relaciones del hombre con su medio, a través del conocimiento, la sensibilización, la promoción de estilos de vida y comportamientos favorables al entorno, es decir, "una educación en la que se incluyen tanto la adquisición de conocimientos y destrezas como una formación social y ética que está referida al entorno natural o construido y que tiene como finalidad la sensibilización para lograr que los seres humanos asumamos la responsabilidad que nos corresponde" (ídem).
Desde el punto de vista conceptual, el enfoque histórico-cultural constituye un sólido referente y un enfoque epistemológico con amplias perspectivas de aplicación en la educación ambiental; en el mismo, se sitúa como objetivo fundamental del proceso educativo, el desarrollo íntegro de la personalidad del individuo, en estrecha relación con el contexto (o medio ambiente) en el que se encuentra, mediante una inserción social consciente y comprometida, como sujeto de la historia, que busca la transformación de la realidad en aras de su propio beneficio y del bienestar de la sociedad.
Teniendo en cuenta el carácter rector que desde el enfoque histórico-cultural posee la enseñanza en relación con el desarrollo psíquico del individuo, se plantea que la educación ambiental debe convertirse en fuente e hilo conductor de un desarrollo que contemple de manera intrínseca el establecimiento de una relación armónica del individuo y el medio ambiente. Esto puede lograrse a través de la estimulación y optimización de diversos procesos psicológicos y las relaciones entre ellos, tales como habilidades, capacidades, valores, conocimientos, actitudes, percepciones, vivencias y comportamientos coherentes con el ideal de protección medio ambiental que debe instituirse como componente fundamental de los patrones educativos correspondientes con los intereses actuales de la sociedad, y del propio individuo como personalidad.
Dos categorías fundamentales existentes en la teoría histórico-cultural son de singular relevancia en el entendimiento del proceso de la educación ambiental, estas son la Zona de Desarrollo Próximo y la Situación Social del Desarrollo.
La Situación Social del Desarrollo (combinación especial de los procesos internos y de las condiciones externas, típica de cada etapa del desarrollo y que condiciona las nuevas formaciones psicológicas que adquiere el individuo), implica que la educación ambiental supone necesariamente cambios profundos con respecto a enfoques tradicionales de educación, que contemplan el enriquecimiento constante del contexto educativo, y por consiguiente de la SSD; tomado en cuenta, integrando y optimizando elementos socioculturales, materiales, históricos, afectivos e intelectuales; tanto de los individuos, como de los grupos humanos, para orientarse de manera efectiva hacia el logro de una adecuada cultura ambiental en los ciudadanos.
La Zona de Desarrollo Próximo (distancia existente entre lo que un individuo es capaz de hacer por si mismo, y lo que puede realizar con la ayuda de los demás), es el espacio donde se sitúa el aprendizaje efectivo y la enseñanza verdaderamente desarrolladora de una adecuada educación para la convivencia armónica con el medio ambiente, y orientada hacia el desarrollo sostenible. Los programas de educación ambiental que persigan estos objetivos, deberán partir de diagnósticos optimistas que reflejen las potencialidades de sujetos, grupos, familias, y comunidades, contemplando no sólo su estado actual y sus limitaciones, sino también sus oportunidades de aprendizaje; deberán concebir la estimulación de un desarrollo personal, grupal y social, como una construcción cultural, que se realiza a través de la socialización con otros seres humanos mediante actividades sociales compartidas, a través de un proceso de educación que no consiste solamente en una simple transmisión de conocimientos concretos de una persona experta a una inexperta, sino en la creación de circunstancias pedagógicas en que los individuos apliquen conscientemente conocimientos o contenidos, e identifiquen, valoren y creen estrategias y acciones concretas encaminadas a la solución de problemas ambientales que existan en la práctica de la cotidianidad.
El proceso de la educación ambiental debe orientarse continua y permanentemente hacia la facilitación de un aprendizaje desarrollador, en dinámica interacción entre el individuo cognoscente y su medio ambiente (entendido en sus múltiples dimensiones), que promueva cambios cualitativos y cuantitativos en la personalidad del mismo, tomando como punto de partida la situación histórico cultural concreta del medio en el que se desenvuelve.
Existen diferentes características que debe poseer un eficiente programa de educación ambiental, según la North American Association for Environmental Education, en su Environmental Education Materials: Guidelines for Excellence workbook. Bridging Theory & Practice. (2000)

·                          Debe ser justo y preciso en la descripción de los diversos problemas, situaciones y conflictos ambientales; presentar de manera balanceada diferentes puntos de vista y teorías sobre los mismos, áreas de consenso, incluyendo las organizaciones y afiliaciones, así como las políticas oficiales. Debe estimular la reflexión y toma de conciencia acerca de las posibles consecuencias del comportamiento individual sobre el entorno.

·                          Promover concienciación acerca del entorno natural, construido y social; así como un entendimiento de los conceptos ambientales en los contextos en los cuales estos se manifiestan, claramente relacionados en una concepción de sistema; estimular la sensibilización, valores, y percepciones adecuadas hacia el medio ambiente; la comprensión de la interdependencia de todas las formas de vida, y la dependencia de la vida humana de los recursos del planeta en un ambiente saludable.

·                          La educación ambiental debe producir un aprendizaje efectivo, utilizando para ello métodos centrados en el alumno, desde una perspectiva transdisciplinaria, que abarque aspectos globales, nacionales, y locales del desarrollo sostenible. Debe dejarse abierta la posibilidad de diferir y preguntar, explorar diferentes perspectivas y opiniones acerca de las diferentes teorías y formarse opiniones y concepciones propias respecto al tema, en una atmósfera de respeto por las opiniones diferentes y apertura para nuevas ideas. Un programa de educación ambiental debe estimular el pensamiento crítico y creativo a través de la definición de problemas, formulación de hipótesis, colección, organización y análisis de información, conclusiones, enunciado de posibles estrategias de solución, e identificación de oportunidades, creación de planes de acción, implementación de los mismos y evaluación de resultados. El estudiante debe ser un participante activo, y el aprendizaje debe devenir un proceso natural, de construcción del conocimiento; debe proveer oportunidades a los estudiantes para afianzar las capacidades de pensamiento independiente y efectivo, y acción responsable, tanto en situaciones de independencia como colaborativas, de trabajo grupal, en la solución de problemas ambientales en el ámbito comunitario.

·                          Debe promoverse la reflexión acerca de la diversidad de culturas, razas, géneros, grupos sociales, generaciones, entre las cuales deben existir equidad y respeto.
Se deben estimular también habilidades ciudadanas, incluyendo la participación en las políticas de regulación, usando los medios y los servicios comunitarios. Un programa de educación ambiental debe promover responsabilidad cívica, y estimular a las personas a usar sus conocimientos y habilidades personales a favor del medio ambiente


C.    EDUCACIÓN AMBIENTAL HACIA EL DESARROLLO SOSTENIBLE.

A partir de la Segunda Guerra Mundial, el desarrollo comienza a concebirse como crecimiento económico, orientándose hacia el logro de un acelerado desarrollo industrial y tecnológico; a este paradigma de desarrollo se le llamó "desarrollista", el mismo ha acarreado negativas consecuencias para la humanidad relacionadas con el incremento del deterioro de las condiciones ambientales del planeta y los diferentes sistemas biofísicos y sociales que lo constituyen; lo cual ha desencadenado la llamada crisis ambiental.
Como resultado de esta crisis ambiental, Según, Muñoz, Marta Rosa, 2003 ya en la década del 60, la humanidad comienza a cuestionarse este paradigma de desarrollo que contiene altos costos sociales, económicos, culturales y ambientales vinculados al consumo y manejo irracional e indiscriminado de los recursos del medio, y se demuestra la existencia de un gran mito alrededor del mismo, tanto acerca de su ineficacia para resolver los problemas que enfrenta la humanidad, como respecto a la responsabilidad con la creciente degradación ambiental.
En este contexto de preocupación mundial ante las graves y diversas problemáticas ambientales que enfrenta el planeta, surge como alternativa la teoría del desarrollo sostenible o sustentable, concepto que aunque se había manejado con anterioridad, adquirió verdadera relevancia en 1987, en Nuestro Futuro Común, Informe de la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo, conocido también como informe de la Comisión Brundtland, en la cual se definió el Desarrollo Sostenible como "aquel que satisface las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas propias".
"El desarrollo sustentable requiere la promoción de valores que estimulen patrones de consumo dentro de los límites de lo ecológicamente posible, y a los cuales todos puedan aspirar razonablemente, implica además que las sociedades satisfagan las necesidades humanas incrementando el potencial productivo y asegurando oportunidades equitativas para todos, y no debe poner en peligro los sistemas naturales que constituyen la base de la vida en la Tierra: la atmósfera, los suelos, las aguas y los seres vivos" Muñoz, Marta Rosa 2003.
Este modelo ha resultado ser muy polémico y en ocasiones contradictorio, por lo cual desde finales de la década de los ’80, se han desarrollado múltiples acercamientos conceptuales al mismo, los cuales, independientemente de sus incompatibilidades, coinciden, en su orientación hacia el logro de un crecimiento con eficiencia económica, que no deteriore ni utilice de manera irracional los recursos naturales, que garantice el progreso y la justicia y equidad social, que respete y estimule la diversidad y riqueza de las identidades culturales, así como el precepto de la eficiencia ecológica de los sistemas biofísicos.
En todo caso, el nuevo paradigma de la sustentabilidad presupone alcanzar una armonía entre las diversas aristas que incluyen el desarrollo humano, tales como la economía, la sociedad, la naturaleza, la cultura y la tecnología, donde la dimensión ambiental atraviese transversalmente este proceso de desarrollo.
"De otro modo se interpreta que al desarrollo sustentable, le resultan inherentes: la posible única opción viable para salvaguardar a la Humanidad, la adopción de una nueva ética humana para con la naturaleza, un motivo de solidaridad intergeneracional, una teoría humanista y progresista, el sentido de responsabilidad por salvar las condiciones que sustentan la vida en el planeta, un móvil para la paz y la estabilidad mundial, una alternativa sensata a los modelos existentes de desarrollo y la globalización de la solidaridad ambiental" Jaula, Jose Alberto, 2002.
El mismo autor, señala ciertos principios que debe seguir un proyecto de desarrollo sostenible, tales como la percepción transdisciplinar de la ciencia y la educación, la descentralización del saber, el conocimiento sistémico, la ciencia posnormas, la visión ambiocéntrica, el pensamiento analógico, las relaciones diacrónicas, la concepción holística de la realidad, la certeza de la incertidumbre, la lógica sensitiva, inductiva y sintética, la prevención y mantenimiento del ambiente, la dirección participativa de la población, la solidaridad con el entorno, la solidaridad intergeneracional y la armonía e intercambio con el ambiente.
La educación desempeña una importante función en la progresiva implementación de este nuevo paradigma de desarrollo; la misma debe encargarse de estimular el establecimiento de nuevos y más positivos estilos de relación del hombre con el medio ambiente, abarcando las diversas aristas o dimensiones del mismo, tales como las sociales, naturales, tecnológicas, económicas o políticas; debe instituirse como punto de partida e instrumento por excelencia en la necesaria incidencia sobre los diferentes actores sociales existentes en la actualidad, para potenciar la adquisición de nuevas informaciones, conocimientos, sensibilidades, valores y estilos de conducta humanas, favorables al medio ambiente.
La Educación Ambiental constituye una de las respuestas a la crisis ambiental, y a su vez, educar para la sustentabilidad constituye el objetivo de la misma, esta juega un importante papel en el necesario incremento de las informaciones y conocimientos a los ciudadanos de nuestro planeta, en la asunción de nuevos valores, de cambios positivos en las actitudes con relación a la problemática ambiental; así como en la modificación de los comportamientos humanos lesivos al medio ambiente.
"Es evidente que el conocimiento es, hoy más que nunca, un factor decisivo en el proceso de desarrollo. En lo que respecta a la problemática ambiental, se hace indispensable en la actualidad tener un mayor conocimiento sobre nuestros recursos naturales y la propia realidad social y cultural, que haga posible la utilización inteligente del inmenso potencial de riquezas en beneficio de toda la sociedad" Muñoz, Marta Rosa, 2003.
"Uno de los retos principales del desarrollo sostenible implica la necesidad de formar capacidades en las personas y la sociedad, para orientar el desarrollo sobre bases ecológicas, de diversidad cultural, y equidad y participación social. Para ello han de tenerse en cuenta los comportamientos, valores sociales, políticos, culturales y económicos en relación con la naturaleza. De igual forma, ha de propiciar y facilitar herramientas para que las personas puedan producir y apropiarse de saberes, técnicas y conocimientos que les permitan una mayor participación en la gestión ambiental, decidir y definir las condiciones y calidad de vida" Muñoz, Marta Rosa, 2003.
Teniendo en cuenta la situación ambiental actual de nuestro planeta, podemos decir que hasta ahora la educación ambiental ha cumplido incipientemente con su misión, dentro de las razones fundamentales de este fracaso se encuentra el hecho de que la misma no se ha dirigido de manera acertada hacia el logro de un cambio profundo en las concepciones y estilos de vida, de producción y consumo de los seres humanos, ni a sus relaciones con el medio ambiente.
Los patrones de producción y consumo insostenibles se encuentran dentro de los principales factores condicionantes de la situación actual del medio ambiente, en ello poseen una gran importancia los estilos de vida de las personas; para lograr una sociedad sustentable, es necesario realizar un giro hacia un estilo de vida de "simplicidad voluntaria" comprometido con la sostenibilidad.
Los cambios en los valores y estilos de vida hacia una posición más ecológicamente responsable, constituyen un estadio importante en pro de la disminución de los problemas ambientales que posee nuestro planeta. La educación ambiental, debe estar por tanto, dirigida a la estimulación de la adopción por parte de las personas de un modo de vida compatible con la sostenibilidad, en el que se valorice la sencillez y el gastar los recursos de la tierra a la menor velocidad posible, lo cual supone un freno parcial en algunas direcciones que se traducirá a la larga, en una mayor abundancia y durabilidad de la vida en sentido general; para lograr esta aspiración, es imprescindible elevar el nivel de conocimiento e información, de sensibilización y concienciación por parte de los ciudadanos, científicos, investigadores, gobiernos, la sociedad civil y todas las organizaciones nacionales e internacionales.
Este cambio es susceptible de realizarse, teniendo en cuenta que así como un estilo de vida mantiene comportamientos ambientales singulares, también la adopción de prácticas concretas pueden ayudar a construir un estilo de vida sostenible a través de la educación ambiental.
En esta evolución hacia los cambios fundamentales de nuestros estilos de vida y comportamientos, la educación en su sentido más amplio juega un papel fundamental, la educación es la fuerza del futuro, porque ella es uno de los más poderosos instrumentos para lograr el cambio.
En esta educación uno de los aspectos esenciales es el conocimiento, un conocimiento que se preocupe por si mismo, sus disposiciones y tendencias tanto al error como a la ilusión, como afirma Edgar Morin, 1997: se debe "armar cada mente para el combate vital por la lucidez; promover un conocimiento capaz de abordar los problemas globales y fundamentales para inscribir allí los conocimientos parciales y locales; aprender a través de él a enfrentar las incertidumbres, enseñar principios de estrategia que permitan afrontar los riesgos, lo inesperado, lo incierto, es necesario aprender a navegar en un océano de incertidumbre a través de archipiélagos de certeza"…"debemos prepararnos para enfrentar las incertidumbres; debemos educar para la comprensión, la comprensión mutua entre seres humanos es vital para que las relaciones humanas salgan de su estado bárbaro de incomprensión, desdeñar los racismos, las xenofobias, y los desprecios culturales, tenemos que realizar la educación por la paz que necesitamos"
No obstante, como señala Scoullos, Michael en su discurso de apertura de la Conferencia Internacional Medio ambiente y Sociedad: Educación para la Sensibilización y para la Sostenibilidad, 1997, es necesario plantearse la interrogante: ¿cuán tolerantes, amplios, son los márgenes de la educación?, si desde Aristóteles sabemos que junto al conocimiento de lo bueno, debemos tener poder para aplicarlo; es evidente que sin una reestructuración profunda de nuestra sociedad desde el punto de vista político, económico, social y ético, no alcanzaremos nunca la solución verdadera y duradera de los problemas ambientales.
"En este contexto, se debe precisar que la educación ambiental como proceso educativo, no puede por si sola, lograr la protección del medio ambiente. La protección ecológica requiere y necesita de una voluntad y acciones políticas, económicas y sociales; no es posible la protección de los ecosistemas naturales, sociales, históricos y culturales sin eliminar la pobreza y erradicar el hambre, sin garantizar la educación, la cultura y la salud de la población, así como eliminar los conflictos bélicos, el terrorismo de estado y otros problemas globales que ocasionan tragedias de muertes y graves pérdidas que afectan la calidad de vida". Valdés, Orestes, 2001.
"La educación es, a la vez, producto social e instrumento de transformación de la sociedad donde se inserta. Por lo tanto, los sistemas educativos son al mismo tiempo agente y resultado de los procesos de cambio social. Ahora bien, si el resto de los agentes sociales no actúa en la dirección del cambio, es muy improbable que el sistema educativo transforme el complejo entramado en el que se asientan las estructuras socioeconómicas, las relaciones de producción e intercambio, las pautas de consumo y, en definitiva, el modelo de desarrollo establecido". Martínez, Jose Félix, 2001.
La educación ambiental, por tanto no debe limitarse a una reflexión filosófica y teórica, sobre todo, significa concienciación, sensibilización y proposición de soluciones alternativas, la misma no se debe quedar en las aulas, en las familias; debe extenderse a todos los espacios de socialización, tales como la comunidad, los grupos formales e informales, los medios de comunicación; promoviendo acciones concretas en pro de la solución de los problemas ambientales, basadas en modelos participativos.
De tal manera, la educación ambiental se erige como el valuarte hacia un planeta sustentable, aunque las actuales condiciones socioeconómicas predominantes constituyen obstáculos inconmensurables para el presente, el futuro puede representar la posibilidad de alcanzar de forma paulatina y progresiva un incremento de concienciación mundial hasta alcanzar aquella masa crítica capaz de revertir los actuales estilos de desarrollo hacia aquellos con aspiraciones de sustentabilidad.
D.  CORRIENTES DE LA EDUCACIÓN AMBIENTAL

La noción de corriente se refiere aquí a una manera general de concebir y de practicar la educación ambiental. A una misma corriente, pueden incorporarse una pluralidad y una diversidad de proposiciones. Por otra parte, una misma proposición puede corresponder a dos o tres corrientes diferentes, según el ángulo bajo el cual es analizada. Finalmente, si bien cada una de las corrientes presenta un conjunto de características específicas que la distinguen de las otras, las corrientes no son sin embargo mutuamente excluyentes en todos los planos: ciertas corrientes comparten características comunes. Esta sistematización de las corrientes deviene una herramienta de análisis al servicio de la exploración de la diversidad de proposiciones pedagógicas y no un cepo que obliga a clasificar todo en categorías rígidas, con el riesgo de
Deformar la realidad.

Entre las corrientes que tienen una larga tradición en educación ambiental, están  las siguientes:
_ la corriente naturalista
_ la corriente conservacionista / recursista
_ la corriente resolutiva
_ la corriente sistémica
_ la corriente científica
_ la corriente humanista
_ la corriente moral / ética


1. La corriente naturalista
Esta corriente está centrada en la relación con la naturaleza. El enfoque educativo puede ser cognitivo (aprender de las cosas sobre la naturaleza) o experiencias (vivir en la naturaleza y aprender de ella) o afectivo, o espiritual o artístico (asociando la creatividad humana a la de la naturaleza). La tradición de la corriente naturalista es ciertamente muy antigua, si consideran las « lecciones de cosas » o el aprendizaje por inmersión e imitación en los grupos sociales cuya cultura está estrechamente forjada en la relación con el medio natural. En el curso del último siglo, la corriente naturalista puede ser asociada más específicamente con el movimiento de « educación al medio natural » (nature education) y a ciertas proposiciones de « educación al aire libre » (outdoor education).

2. La corriente conservacionista / recursista
Esta corriente agrupa las proposiciones centradas en la « conservación » de los recursos, tanto en lo que concierne a su calidad como a su cantidad: el agua, el suelo, la energía, las plantas (principalmente las plantas comestibles y medicínales) y los animales (por los recursos que se pueden obtener de ellos), el patrimonio genético, el patrimonio construido, etc. Cuando se habla de « conservación de la naturaleza », como de la biodiversidad, se trata sobre todo de una naturaleza-recurso. Encontramos aquí una preocupación por la « gestión del medio ambiente », llamada más bien gestión ambiental.

3. La corriente resolutiva
La corriente resolutiva surgió a comienzos de los años 1970, cuando se revelaron la amplitud, la gravedad y la aceleración creciente de los problemas ambientales. Agrupa proposiciones en las que el medio ambiente está sobre todo considerado como un conjunto de problemas. Esta corriente adopta la visión central de educación ambiental propuesta por la UNESCO en el marco
De su Programa internacional de educación ambientales (1975-1995). Se trata de informar o de conducir la gente a informarse sobre problemáticas ambiéntales así como a desarrollar habilidades apuntando a resolverlos. Como en el caso de la corriente conservacionista / recursista, a la cual la corriente resolutiva está frecuentemente asociada, se encuentra aquí un imperativo de acción: modificación de comportamientos o proyectos colectivos.


4. Le corriente sistémica
Para quienes se inscriben en esta corriente, el enfoque sistémico permite conocer y comprender adecuadamente las realidades y las problemáticas ambientales. El análisis sistémico permite identificar los diferentes componentes de un sistema ambiental y de poner en relieve las relaciones entre sus componentes, entre las cuales las relaciones entre los elementos biofísicos y los elementos sociales de una situación ambiental. Este análisis es una etapa esencial que permite obtener en seguida una visión de conjunto que corresponde a una síntesis de la realidad aprehendida. Se accede así a la totalidad del sistema ambiental, cuya dinámica se puede percibir y comprender mejor, los puntos de ruptura (si los hubiera) así como las vías de evolución.

5. La corriente científica
Algunas proposiciones de educación ambiental ponen el énfasis en el proceso científico, con el objetivo de abordar con rigor las realidades y problemáticas ambientales y de comprenderlas mejor, identificando más específicamente las relaciones de causa a efecto. El proceso está centrado en la inducción de hipótesis a partir de observaciones y en la verificación de hipótesis por medio de nuevas observaciones o por experimentación. En esta corriente, la educación ambiental está a menudo asociada al desarrollo de conocimientos y de habilidades relativas a las ciencias del medio ambiente, campo de investigación esencialmente interdisciplinario, hacía la transdisciplinaridad. Al igual que en la corriente sistémica, el enfoque es sobre todo cognitivo: el medio ambiente es objeto de conocimiento para elegir una solución o acción  apropiada. Las habilidades ligadas a la observación y a la experimentación son particularmente requeridas.

6. La corriente humanista
Esta corriente pone énfasis en la dimensión humana del medio ambiente, construido en el cruce entre naturaleza y cultura. El ambiente no es solamente aprehendido como un conjunto de elementos biofísicos que basta con abordarlos con objetividad y rigor para comprender mejor, para poder interactuar mejor. Corresponde a un medio de vida, con sus dimensiones históricas, culturales, políticas, económicas, estéticas, etc. No puede ser abordado sin tener en cuenta su significación, su valor simbólico. El « patrimonio » no es solamente natural, es igualmente cultural: las construcciones y ordenamientos humanos son testigos de la alianza entre la creación humana y los materiales y posibilidades de la naturaleza. La arquitectura se encuentra, entre otros, en el centro de esta interacción. El medio ambiente es también el de la ciudad, de la plaza pública, de los jardines cultivados, etc.

7. La corriente moral / ética
Muchos educadores consideran que el fundamento de la relación con el medio ambiente es de orden ético: es pues a este nivel que se debe intervenir de manera prioritaria. El actuar se funda en un conjunto de valores, más o menos conscientes y coherentes entre ellos. Así, diversas proposiciones de educación ambiental ponen énfasis en el desarrollo de los valores ambientales. Algunos invitan a la adopción de una « moral » ambiental, prescribiendo un código de comportamientos socialmente deseables (como los que propone el eco civismo); pero más fundamentalmente aun, puede tratarse de desarrollar una verdadera « competencia ética », y de construir su propio sistema de valores. No solamente es necesario saber analizar los valores de los protagonistas de una situación, sino que, antes que nada, clarificar sus propios valores, en relación con su propio actuar. El análisis de diferentes corrientes éticas, como elecciones posibles, deviene aquí una estrategia muy apropiada: antropocentrismo, biocentrismo, socio centrismo, ecocentrismo, etc.

E.   EDUCACION AMBIENTAL EN HONDURAS

Congruente con los cónclaves mundiales sobre ambiente y desarrollo, en la década de los 60 surgen en nuestro país iniciativas para proteger los recursos naturales y el interés por desarrollar las capacidades nacionales en asuntos ambientales. En este proceso se involucran los sectores público y privado con los siguientes logros:

·                             Protección de algunas áreas silvestres: La montaña La Tigra al noreste de Tegucigalpa y la zona forestal de Olancho.
·                             En la UNAH se inicia la formación de profesionales orientados al estudio y aprovechamiento de los recursos naturales: Biología, forestal y Agronomía;
·                             En los años 70, la sociedad civil organiza la Asociación Hondureña de Ecología (AHE), que es la primera ONG ambientalista del país.
En 1985 el Estado a través de SEP-COHDEFOR, inicia un programa de capacitación docente para incorporar la variable ambiental en los planes de estudio de primaria y secundaria. Además la UNAH crea la unidad de investigación y educación ambiental.
En 1989 el Primer Encuentro Nacional de Educación Ambiental, elabora el primer Perfil Ambiental de Honduras.
En 1990 el día mundial del ambiente, el Estado a través de sus tres poderes, suscribe una Declaración Ambiental en La Ceiba, donde se anuncia la necesidad de promover una conciencia ambientalista en toda la población hondureña.
En 1990 la UPN-FM incorpora la asignatura Educación Ambiental con carácter obligatorio en todas las carreras.
En 1992 el colegio de Periodistas de Honduras crea el proyecto "Comunicación para la Educación Ambiental en Honduras" con el objetivo de sensibilizar a toda la población a través de los medios de comunicación.
En 1993 La Ley General del Ambiente, en sus artículos 11 y 84, crea el Sistema Nacional de Información Ambiental (SINIA); ordena a la SEP y a las Universidades, en especial a la UNAH, que incorporen la educación ambiental en todos los niveles y modalidades del Sistema Educativo Nacional.
En 1994 la UNAH, a propuesta del Departamento de Biología, incluye la asignatura Educación Ambiental como una asignatura optativa dentro del área de Ciencias Naturales.
En 1995 el Centro de Estudios para el Control de Contaminantes (CESCCO), integra entre sus funciones la promoción y capacitación ambiental para concientizar a la población hondureña sobre los impactos socioeconómicos de la contaminación ambiental en Honduras.
En 1997 las unidades ambientales (UMAs) de las Municipalidades inician el desarrollo de programas de educación ambiental, para facilitar la participación ciudadana en la identificación y solución de los problemas ambientales de cada municipio.
En 1999 la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (SERNA) ejecuta un proyecto masivo sobre cultura ambiental, para promover la protección de las cuencas hidrográficas.
En 2001 en la Estrategia Nacional de Biodiversidad y Plan de Acción, la DIBIO/SERNA, propone fortalecer la educación ambiental a nivel nacional para propiciar el uso sostenible de la biodiversidad.
En 2001 se realiza el I Encuentro Nacional de Educación Ambiental en la UNAH con los siguientes resultados:
·                             Análisis del desarrollo de la educación ambiental en Honduras y en la UNAH en particular.
·                             Elaboración y propuesta ante las autoridades de la UNAH de programas de Educación Ambiental orientados por áreas.
·                             Formulación y propuesta ante las autoridades de las bases para desarrollar un plan de gestión ambiental en la UNAH.
·                             Solicitud al Consejo Universitario para que la Educación Ambiental deje de ser optativa del área de las Ciencias Naturales y se convierta en asignatura obligatoria para todas las carreras.
·                             Organizar una Comisión Nacional de Educación Ambiental en el sistema formal, para que sistematice la experiencia adquirida y proponga un plan para el desarrollo de la Educación Ambiental que contribuya efectivamente al desarrollo sostenible de Honduras.
·                             Desarrollar postgrados en Educación Ambiental para todos los docentes que sirven esta asignatura en el nivel universitario.
Cabe reconocer los esfuerzos que en este campo han realizado los sectores públicos y privados, la cooperación internacional y en general ciudadanos conscientes que individual o colectivamente contribuyen a difundir el mensaje ambientalista, como Blanca Jeannette Kawas y Carlos Luna que fueron asesinados por defender el patrimonio natural de sus comunidades. Producto de este esfuerzo nacional hay abundante información sobre el tema, y se han creado varios centros de documentación ambiental que contienen información general y especializada, accesible a todo el público interesado y adaptado a diferentes niveles educativos.
Como puede apreciarse, la Educación Ambiental en Honduras, al inicio se enfocó como un campo solo para profesionales especializados, luego se fue generalizando a todo el sistema educativo abarcando actualmente a toda la población, pero una cultura ambientalista congruente con el desarrollo sostenible aún está lejos de internalizarce en la gran mayoría de los hondureños, especialmente entre analfabetas que hasta hoy, han estado al margen del proceso, por sus condiciones de marginalidad social y la escasez de recursos técnicos y financieros de las instituciones estatales, siendo alcanzados a veces por proyectos de desarrollo rural focalizados a esos sectores.

Esfuerzos de la Educación Ambiental en Honduras entre una ONG y la Empresa Privada
por Suyapa Dominguez y Jaime Bustillo Pon

La Fundación Ecologista Hector Rodrigo Pastor Fasquelle y tres empresas privadas del Valle de Sula están haciendo un gran esfuerzo por la Educación Ambiental Formal de Honduras.
A comienzos del año pasado, después de firmar un convenio entre la Fundación Hector Rodrigo Pastor Fasquelle (HRPF) y la Tela R. R. Company, e inició el programa de Educación Ambiental Radial: EDUCAR. Durante la ejecución de este programa se transmitieron charlas ambientales por medio de un programa llamado: "Platicando con los Ambientalistas" a través de Radio Progreso, 2 veces por semana, durante cuatro meses, a 3,000 niños de las escuelas primarias donde asisten los hijos de los trabajadores de la Tela R. R. Co. El objetivo de las charlas fue dotar de conocimiento a los niños sobre diferentes aspectos de la Ecología, que conocieran la problemática ambiental a su alrededor y que descubrieran su función como entes activos en la resolución de la problemática ambiental. El programa tuvo un gran éxito gracias a la motivación de los maestros y alumnos, los supervisores de Educación del área, el apoyo logístico y financiero de la Tela R Co. y el apoyo técnico de la Fundación HRPF. Los maestros recibieron 30 horas de capacitación, donde conocieron metodologías, destrezas e instrumentos necesarios para la aplicación de la Educación Ambiental. Los familiares de los alumnos también participaron indirectamente en el programa, escuchando las charlas por la radio, cubriendo así una población de aproximadamente 3000 personas. Algunos indicadores, por ejemplo, como los de no continuar quemando plástico para cocinar, costumbre tradicional en los hogares de estos niños, nos demostraron el cambio en el comportamiento de los miembros de estos hogares.
Los ejecutivos de la Tela RR. Co. viendo la importancia y eficacia de este programa, han jugado un papel muy importante en la sociedad Sampedrana motivando a otras empresas comerciales e industriales a adoptar el programa para beneficio de los niños y sus comunidades. Tal es así, el caso de la compañía Alimentos Concentrados Nacionales y la Cervecería Hondureña, S. A.
Alimentos Concentrados Nacionales ( ALCON) adoptó este programa en el área de Villanueva y de Chamelecon , dónde en la actualidad, con el apoyo técnico de la Fundación HRPF, veinticinco escuelas, mil ochenta y tres niños de sexto grado y 30 maestros, con la aprobación del Ministerio de Educación Publica, están recibiendo conocimientos de Ecología y proyectándose a la comunidad donde viven, desarrollando actividades, como ser aboneras, separación de basura y adoptando calles de sus comunidades para mantenerlas limpias todo el año, con el objeto de mejorar la calidad ambiental de su entorno. Como beneficio indirecto unos 6,000 hogares están escuchando este programa todos los martes y jueves por Radio Progreso, a las 3:30 PM.
La Cervecería Hondureña, S. A, adoptó el programa en el área de Choloma, dónde, con el apoyo técnico de la Fundación HRPF y la aprobación del Ministerio de Educación Publica , se está trabajando con 15 escuelas 17 maestros y 650 alumnos del sexto grado. Los maestros recibieron también una capacitación de 30 horas. Se espera que en esta área, indirectamente cerca de tres mil hogares estén escuchando las charlas ambientales.
En los tres programas se está participando muy activamente. Las tres empresas privadas han dotado a las escuelas participantes con radio grabadoras, manuales para los maestros, cuadernos de trabajo para los alumnos, materiales y equipo, como ser baldes, mayas para aboneras, bolsas de basura, rótulos, afiches, señales de seguridad, para el desarrollo de los proyectos comunitarios.
Ojala y otras empresas privadas del Valle de Sula, puedan acercarse a la Fundación HRPF para adoptar este programa EDUCAR en otras áreas del Departamento de Cortés, que necesitan tanto de la Educación Ambiental para que los ciudadanos participen activamente en la solución de los problemas ambientales que nos agobian y mejoremos nuestra calidad vida.
Conclusiones


Ø La educación ambiental, para que realmente constituya una de las soluciones prácticas de la ciencia y que con el fin de contribuir a formar una cultura ambientalista masiva, debe primero que todo hacer una asimilación dialéctica del conocimiento.

Ø Los problemas ambientales ya no aparecen como independientes unos de otros, sino que constituyen elementos que se relacionan entre sí configurando una realidad diferente a la simple acumulación de todos ellos.

V. Recomendaciones


Ø  La educación ambiental requiere romper las barreras entre la educación formal y la no formal para  convertirse en una conciencia práctica democrática que incluya a todos los sectores, niveles e instituciones de la sociedad; debe impulsar, así mismo, cambios políticos y estructurales hasta llegar a ser un elemento de máximo dinamismo a escala de toda la sociedad.

Ø Para lograr una educación ambiental de calidad debe incluirse a todas las personas de la sociedad, ya  que solo con el apoyo tanto  económico  como moral se puede lograr el éxito.








VI. GLOSARIO
Ø Ambiente: todo el lugar que nos rodea

Ø Archipiélago: parte del mar poblado de islas.

Ø Certeza: conocimiento seguro y claro de una cosa.

Ø Concientizar: hacer conciencia, sentimiento por el cual una persona re conoce sus propias acciones.

Ø Crisis ambiental: dificultad que  pasa el medio ambiente al escasearse sus recursos.

Ø Desarrollo sostenible: progreso razonable que se produce a través de cambios

Ø Experimento: comprobar a través de un proceso una hipótesis.

Ø Gestión: hacer diligencia para lograr un fin.

Ø Instituir: fundar  establecer algo nuevo.

Ø Noción: conocimiento o idea que se tiene de una cosa.

Ø Optimizar: buscar la mejor manera de realizar una actividad.

Ø Paradigma: conjunto de formas que sirven de modelo en los diversos tipos de reflexión.

Ø Recursos naturales: todo aquel material que podemos explotar y obtener beneficio de el.

Ø Sensitiva: perteneciente a los movimientos corporales

Ø Tendencia: fuerza que impulsa a un cuerpo en una dirección.







Bibliografía
Abreu, T (1996). Propuesta de una estrategia educativo ambiental basada en los principios del desarrollo sustentable y las características del visitante. Caso: Parque Recreacional Los Chorros. Trabajo de grado de maestría no publicado, Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Instituto Pedagógico de Caracas, Caracas.
Gutiérrez, J; (1995). La educación Ambiental: fundamentos teóricos, propuestas de transversalidad y orientaciones extracurriculares. Madrid España: Editorial La Muralla S.A.
Machado, W. (1997). Modelo didáctico para la interpretación ambiental en el Parque Nacional Laguna de La Restinga. Estado Nueva Esparta. Trabajo de Grado de Maestría, Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Instituto Pedagógico de Caracas, Caracas.
Palmitiesta, R. (1998). Propuesta de una ruta interpretativa autoguiada para el sector Galindo del Parque Nacional El Ávila. Trabajo de grado de maestría de Interpretación Ambiental, no publicado, Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Instituto Pedagógico de Caracas, Venezuela.
Ecología y Ambiente Nº 9 (1995). Educación Ambiental para la vida. Biblioteca Nacional, INPARQUES, MARNR. Ediciones Divulgativas. Caracas, Venezuela.
Español, Gladis Ponce y Martha Medina, UPNFM-CUED, Sección de letras y lenguas.




LEYES Y POLÍTICAS GENERALES SOBRE EL MEDIO AMBIENTE
 Planes y Políticas Nacionales para la Protección del Medio
Ambiente y el Desarrollo sostenible

De acuerdo con la Constitución de la República, el Estado conservará el ambiente adecuado para proteger la salud de las personas, declarando de utilidad y necesidad pública la explotación técnica y racional de los recursos naturales de la nación. Considerando que le pueblo hondureño, reclama con urgencia la emisión de una legislación apropiada para la gestión ambiental que permitiera la formación de una conciencia nacional y la participación de todos los ciudadanos en la búsqueda de soluciones de beneficio colectivo, decretó la Ley General del Ambiente.- La Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (SERNA), tiene como objetivo formular la política ambiental y dirigir, coordinar, supervisar, controlar y evaluar su ejecución, en los planes, programas y proyectos públicos o privados.

 Derechos y Responsabilidades en materia del Medio Ambiente
En General
La protección, conservación, restauración y manejo sostenible del ambiente y de los recursos naturales son de utilidad pública y de interés social.
La Defensa del Ambiente, en consecuencia, se erige en la acción prioritaria del Estado y de sus entidades, por lo que toda acción de los servidores públicos con competencias específicas, estará orientada hacia la protección, conservación, restauración y manejo sostenible del ambiente y de los recursos naturales.
Asimismo el Reglamento General del Ambiente, en su Artículo 10 reconoce como derecho y deber de los ciudadanos, la participación en todas las actividades que tiendan hacia la protección, conservación y restauración del ambiente y de los recursos naturales, que ejecuten el Estado y sus entidades. También tendrán derecho a que se les informe sobre el estado del ambiente y de los recursos naturales. Como consecuencia de estos derechos, se reconoce la acción pública en materia administrativa y judicial para obtener que se sancionen a quienes contaminen o degraden el ambiente y dañen los recursos naturales.

 Estructura y Orientación de la Legislación Ambiental
1- La Legislación propiamente Ambiental:
a. Ley General del Ambiente
b. Reglamentos
c. Decretos de Creación de Áreas Protegidas
d. Convenios Internacionales sobre el Medio Ambiente.
2- Legislación Sectorial de Relevancia Ambiental:
a. Leyes Forestales
b. Ley de Aprovechamientos de Aguas Naturales.
c. Ley del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA).
d. Ley de la Empresa Nacional Eléctrica.
e. Ley de Pesca
f. Código de Minería
g. Código de Salud
h. Ley Fitozoosanitaria
3- Leyes de relevancia Ambiental Casual.
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a. Ley del Transporte
b. Ley de Aeronáutica Civil
c. Código del Trabajo
d. Ley del Seguro Social
e. Reglamento General de Tránsito

 Instrumentos de Aplicación de la Política Ambiental
Según el Reglamento General del Ambiente en su artículo 7, la política, Objetivos, metas y prioridades en materia ambiental serán las que se deriven, directa o indirectamente del ordenamiento del territorio nacional, teniendo en cuenta la interrelación de todos los recursos naturales y la interdependencia del hombre con su entorno. En consecuencia, los programas o proyectos, públicos o privados susceptibles de alterar o deteriorar gravemente el ambiente y los recursos naturales, deberán elaborarse y ejecutarse atendiendo los criterios, instrumentos, tecnologías e instructivos que establezcan los
Órganos competentes, en coordinación con los organismos que manejan por ley estos sectores.

 Planeación y Ordenamiento Ecológico del Territorio
La Ley General del Ambiente en su Artículo 48, establece que los suelos del territorio nacional deberán usarse de manera racional y compatible con su vocación natural, procurando que mantengan su capacidad productiva, sin alterar el equilibrio de los ecosistemas. Su uso potencial se determinará considerando factores físicos, ecológicos, socio -económicos en el marco de los correspondientes planes de ordenamiento del territorio.
 Evaluación del Impacto Ambiental
La Ley General del Ambiente introdujo la Evaluación del Impacto Ambiental (EIA), con carácter de obligatoria para los proyectos, instalaciones industriales o cualquier otra actividad pública o privada, susceptibles de contaminar o degradar el ambiente, los recursos naturales o el patrimonio histórico cultural de la nación, serán precedidos obligatoriamente de una EIA, que permita prevenir los posibles efectos negativos. En tal virtud, las medidas de protección del ambiente o de los recursos naturales que resulten de dichas evaluaciones serán de obligatorio cumplimiento para todas las partes, en la fase de ejecución y durante la vida útil de las obras o instalaciones. A tal efecto la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (SERNA) creó el Sistema Nacional de Evaluación del Impacto Ambiental (EIA).
 Instrumentos Económicos
La Ley General del Ambiente establece: Los proyectos, instalaciones Industriales o cualquier otra actividad pública o privada susceptible de contaminar o degradar el ambiente, los recursos naturales o el patrimonio histórico cultural de la nación, serán procedidos obligatoriamente de una evaluación de impacto ambiental (EIA), que permita prevenir los posibles efectos negativos. En tal virtud, las medidas de protección del ambiente o de los recursos naturales que resulten de dichas evaluaciones serán de obligatorio cumplimiento para todas las partes; la fase de ejecución y durante la vida 19
Útil de las obras e instalaciones; a tal efecto la Secretaría de Recursos naturales y Ambiente, crea el sistema nacional de Evaluación de Impacto Ambiental.
A las instalaciones industriales o cualquier otra actividad ya establecida que en alguna forma se considera que la contamine el ambiente, se le concederá un plazo para corregir su situación o para trasladarse a otra zona. En ambos casos el equipo y maquinaria estará exento del pago del impuesto de importación, incluyendo tasas, sobre-tasas e impuestos sobre ventas y el monto de la inversión será deducible de la renta a cinco años plazo.
Instrumentos de Control
Los Artículo 86 y 87 de la Ley General del Ambiente establece que todas las acciones u omisiones que infrinjan lo dispuesto en la presente Ley y demás disposiciones que la complementen, serán sancionadas conforme se determina en este título, sin perjuicio de la exigencia, en su caso, de la correspondiente responsabilidad civil. Cualquier acción u omisión de la normativa ambiental que, constituya delito o infracción administrativa, dará lugar a la aplicación de las sanciones siguientes: reclusión, multa, clausura, suspensión, decomiso, cancelación, indemnización, reposición o restitución de los casos y objetos afectados a su ser y estado naturales, si fuera posible. A nivel sectorial los distintos reglamentos para la protección ambiental incluyen su propio régimen de sanciones, destacándose el Reglamento General del Ambiente, Reglamento de Municipalidades, entre otros. Por su parte el Código Penal de 1983, contiene en su Título V delitos contra la salud pública, con penas privativas de la libertad. El Código Civil no contempla legislación especial sobre esta materia.
Lo que respecta a inspección y vigilancia, así como de medidas preventivas y
Correctivas, el Reglamento General del Ambiente (Acuerdo 109 - 93) en el Capítulo I detalla la inspección y vigilancia en la protección del medio ambiente a las autoridades competentes. A nivel nacional, corresponderá a los órganos del Poder Ejecutivo y a las instituciones autónomas competentes en materia ambiental. A nivel local, son las municipalidades las que ejecuten las acciones de vigilancia e inspección dentro de los límites de su competencia funcional y territorial. Como medidas de seguridad el Reglamento General del Ambiente establece que cualquier ciudadano puede denunciar ante la autoridad competente o ante la Procuraduría todo acto u omisión que constituye un delito o una infracción administrativa.


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